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Investigaciones y artículos

Ochate. Una puerta al infierno

(Artículo publicado en la revista Enigmas de Mayo de 2013)

Representación medieval del infierno

Representación medieval del infierno

Hablar de Ochate, es hablar de uno de los lugares con mayor y más variedad de fenomenología paranormal del mundo. No en vano, el investigador Enrique Echazarra lo definió en uno de sus artículos como “el bazar de lo paranormal” donde parece que todo puede ocurrir en algún momento.

A pesar de que estos sucesos extraños se llevan repitiendo desde tiempos inmemoriales, la fama de pueblo maldito le llegó en la década de 1980. Desde entonces, investigadores y aficionados al misterio han peregrinado al despoblado, convirtiéndolo en el enclave más importante de España relacionado con esta temática.

Por desgracia, aquellos que intentan profundizar en su historia, se topan con la falta de documentación propia de una pequeña aldea de origen medieval. Esto ha llevado en ocasiones, a teorías de todo tipo, que con el tiempo se han considerado verdades incontestables, pese a la ausencia de base fehaciente.

Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, con el significado del nombre.

Antes de continuar es necesario hacer una puntualización que permita entender este aspecto.

A pesar de pertenecer a la provincia de Burgos, el Condado de Treviño, que es donde está enclavado Ochate, se encuentra geográficamente en el corazón de Álava. Esto implica que en muchos aspectos, como es el lingüístico, la influencia vasca haya predominado sobre la castellana. De ahí, que la toponimia se tenga que afrontar en base al idioma de Euskadi.

En euskera, “ate” significa puerta, lo que lleva a que las distintas versiones que se han planteado sobre el tema, hagan mención a ello. Las más conocidas son, puerta de lobos o puerta del frío, por considerar que el término “och” podría originarse en las palabras hotz (frio) u otso (lobo).

Ilustración de Marian Tarazona

Ilustración de Marian Tarazona

Pero todas estas teorías no tienen en cuenta una premisa básica, y es que para afrontar un estudio preciso, hay que remontarse a la forma más antigua conocida, que en el caso que nos ocupa, no es Ochate, si no Gogate.

La primera mención escrita de la que hay constancia, es la conocida como “Nómina de San Millán”. Este cartulario redactado en el año 1024, es una relación de los pueblos que pagaban tributo al monasterio de San Millán de la Cogolla. Aunque no hace mención al número de habitantes, teniendo en cuenta lo que tenían que abonar, podemos especular con una población aproximada de al menos diez familias, lo que implica un asentamiento consolidado.

El nombre Gogate podría tener su origen en “goian” o “gora” (arriba), puesto que el pueblo se encontraba en la base de una montaña y era paso obligado para quienes se desplazaban del condado a la llanada alavesa. Pero en mi humilde opinión, hay otra teoría mucho más inquietante, y es que signifique simplemente “Puerta de Gog”, o lo que es lo mismo, “Puerta del infierno”.

Aunque en la actualidad Gog no es un nombre demasiado terrorífico, en el año 1000, cuando existe la certeza de que esta era la denominación del pueblo, tenía unas connotaciones muy específicas que es preciso analizar.

Hablamos de una época en la que el mundo cristiano estaba convencido de la llegada del fin del mundo, basado en las profecías realizadas por San Juan en el “Libro de las Revelaciones”.

Miniatura en un libro medieval

Miniatura en un libro medieval

Más conocido como “El Apocalipsis”, este texto escrito alrededor del siglo I d.c., describe con todo lujo de detalles los acontecimientos que se sucederán durante el Armagedón, situándolo alrededor del año 1000.

Las referencias a Gog son habituales en los textos sagrados de las tres grandes religiones monoteístas (Islam, Judaísmo y Cristianismo), pero también en tradiciones paganas anteriores, como la que lo identifica como perteneciente a una raza de gigantes que fue aniquilada por Brutus, uno de los descendientes de Eneas y ancestro epónimo de Britaniam y que fueron relatadas en la “Historia de los reyes de Britania” de Geoffrey de Monmouth, “The Faerie Queen” de Spenser, y el “Polyollion” de Drayton.

En cualquier caso, en este artículo vamos a centrarnos en la vertiente religiosa y especialmente en la cristiana, por ser culturalmente las que afectaría al pueblo de Gogate.

Mientras que en algunos lugares del Antiguo Testamento se considera a Gog el gobernante de las tierras de Magog, siendo estas donde habitarían las tribus de Mesek y Tubal, en otras, encontraremos que Gog y Magog son dos seres diferenciados, pero a los que siempre se les dota de un carácter satánico y se les presenta como líderes del ejército que arrasará la tierra con la llegada del fin del mundo.

Pero es en el Libro de las Revelaciones donde mejor se entiende la importancia que se le otorga como lugarteniente de Lucifer.

Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar.
(Apocalipsis 20, 7-8)

Una vez se entiende el concepto de Gog en aquella época, y aun cuando se puede considerar que el origen del nombre de Gogate podría ser otro, es indudable que este pueblo afrontó la llegada del año 1000 bajo una denominación que  lo definía como una de las puertas del infierno.

Esculturas de Gog y Magog en la estación de Londres

Esculturas de Gog y Magog en la estación de Londres

En toda la cristiandad, y especialmente durante los últimos meses del año 999, los sacerdotes utilizaron sus pulpitos para repetir hasta la saciedad los pasajes del apocalipsis donde se describían los detalles más escabrosos y terroríficos.

Era una época en la que pocos sabían leer, y por tanto, la única autoridad en cuestiones religiosas que existía era el párroco. De ello se aprovechó un clero ávido de poder, que bajo la premisa de que la mejor forma de conseguir que la población cumpliera los preceptos marcados por la iglesia, era amenazándoles con el castigo eterno, por lo que se dedicaron a inculcar el miedo mediante estos relatos.

Se hacía necesaria la penitencia y el arrepentimiento, y a tal punto se llegó, que hubo momentos en los que ciudades sagradas como Roma, Jerusalén o Santiago de Compostela, se vieron desbordadas por la multitud de penitentes que se trasladaron a ellas, en busca de indulgencias plenarias que les garantizasen la superación del juicio final.

Es lógico pensar que este miedo también afectaría a los habitantes del Condado de Treviño, sabedores de que podrían hallarse en las inmediaciones del lugar desde el que surgirían los demonios, y por tanto, que serían los primeros en sufrir los tormentos anunciados por San Juan.

Sin embargo, el propio evangelista, en otro párrafo del Apocalipsis, ofrece una esperanza a la humanidad, y esta llega de la mano del Arcángel San Miguel.

Entonces hubo una batalla en el cielo. Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón. El dragón y sus ángeles combatieron, pero no pudieron prevalecer y no hubo puesto para ellos en el cielo.
(Apocalipsis 12, 7-8)

Detalle del pórtico representando a unos demonios torturando a un hombre

Detalle del pórtico representando a unos demonios torturando a un hombre

Es significativo que la iglesia de Ochate se halle consagrada precisamente al Arcángel San Miguel, como si de este modo, se hubiera pretendido sellar con ella la brecha que uniría nuestro mundo con el infierno, impidiendo que de allí pudieran salir los ejércitos del diablo. Esta iglesia de “La Aparición del Arcángel San Miguel” y cuyo campanario solitario se ha convertido en el emblema de Ochate, contaba con varias peculiaridades.

En primer lugar, en la edificación se combinan elementos correspondientes a distintos estilos arquitectónicos que hacen pensar en una continua reedificación que mantuviera el templo en funcionamiento a pesar de las despoblaciones y reasentamientos que se produjeron en el enclave.

Pero es destacable sobre todo el pórtico románico, que en ningún modo se corresponde con el que cabría esperar de una pequeña parroquia rural.

La belleza del mismo y la laboriosidad con que fue realizado, supuso un enorme corte económico que en absoluto habría podido afrontar una pequeña comunidad agrícola como aquella. Podemos especular entonces, que en su momento se consideró un elemento imprescindible.

Arcángel San Miguel en el pórtico de Ochate

Arcángel San Miguel en el pórtico de Ochate

La fortuna ha permitido que esta belleza del Medievo haya sobrevivido, aunque no en su ubicación original. En el año 1964 y ante el estado de ruina que amenazaba la iglesia, el pórtico fue desmontado y trasladado al cercano pueblo de Uzquiano, donde se incorporó a la fachada de su iglesia.

En la descripción que hace la historiadora Micaela Portilla del pórtico, destacan los detalles referentes a los capiteles.

…el primero de la derecha del espectador representa un ángel entre nubes; a la izquierda, en contraposición con este, escena de los tormentos del infierno; los restantes presentan acantos esquemáticos, animales monstruosos, aves rapaces en presa, rostros humanos, escenas de caza, etcétera.

El mal estado, hace difícil apreciar los detalles en la actualidad, pero aún es posible distinguir en esos “tormentos del infierno” a dos demonios, que bien pudieran ser Gog y Magog, amenazando con largas espadas a un hombre al que van a amputar los testículos.

Imagén de animales en el portico de Ochate

Imagén de animales en el portico de Ochate

Junto con el ángel (o arcángel), son los capiteles principales, pues el enmarcar la puerta, los convierte en las imágenes más visibles para quien accediera a través de ella. Se hace evidente por tanto, que posiblemente estas son las imágenes que pretendía resaltar el escultor.

Todo parece apuntar a que en su momento, se llegó a creer  que en el lugar donde se ubicó el malogrado pueblo de Ochate, existía una puerta al infierno, y por ese motivo, se erigió una iglesia para impedir que se abrieran las entrañas de la tierra dando acceso a Gog y a Magog a nuestro mundo.

Esa iglesia ya no está, y por tanto, el sello no existe. ¿Y si ese es el motivo de los fenómenos que allí acaecen? Posiblemente no, y las razones de las extrañas experiencias que han vivido muchas personas, tengan un origen muy diferente. Pero aunque hoy en día nos podamos reír de lo que consideramos supersticiones de una época de oscuridad e ignorancia, la sabiduría que el tiempo va demostrando que tenían nuestros ancestros, debería de hacernos reconsiderar lo que sabemos de algunas cuestiones.

Julio Corral San Román.

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