Fenomenos extraños

Magia en el centro de menores de Vitoria-Gasteiz

Esta es una de esas historias cuyo principal atractivo no se encuentra en creer o no creer en un fenómeno concreto, sino en que haya quien viva ciertas creencias, hasta el punto de verse afectado física, y constatablemente por ellas.

Centro de acogida de menores

Centro de acogida de menores

En Vitoria-Gasteiz existe un centro de acogida de menores, en el que aquellos jóvenes y niños inmigrantes que llegan a nuestra ciudad solos, son atendidos y reciben la ayuda necesaria para su subsistencia e integración en la sociedad alavesa.

Pero como ocurre en otros sectores, también aquí existe mucha picaresca, y no es extraño encontrar quien pretenda hacerse pasar por menor para poder recibir unas ayudas que, por su edad, no les correspondería.

Con este fin, existe una prueba médica conocida como “la prueba de la muñeca”, en la que, a través de una simple radiografía de la mano y muñeca izquierda, se puede conocer el grado de desarrollo óseo de una persona y compararla con su edad cronológica, con un índice de exactitud bastante aproximado.

Hace dos años, se calculó que en la capital alavesa, de la centena de jóvenes acogidos, el 80% superaba los 18 años, por lo que hoy en día, no se duda en hacer esta prueba asiduamente, para que los escasos recursos existentes, vayan en provecho de los jóvenes para los que están pensados.

Puestos en antecedentes, la historia que nos ocupa podría resumirse de este modo.

El objeto usado para realizar magia era una pulsera

El objeto usado para realizar magia era una pulsera

Una de las muchachas de este centro, encontró por casualidad un amuleto que inmediatamente asoció a uno de los jóvenes subsaharianos con los que compartía residencia. Con la mejor intención, lo guardó para poder devolvérselo en la primera ocasión que surgiese. Pero la mala suerte hizo que lo perdiese antes de poder entregárselo.

Cuando de regreso al centro de acogida se encontró con el propietario de la pulsera, le comentó lo sucedido y se disculpó. Inmediatamente, aquel muchacho se alteró, hasta el punto de que uno de los monitores, decidió trasladarlo a un centro hospitalario, creyendo que estaba siendo afectado por algún tipo de enfermedad o trastorno.

Allí, tal y como hemos comentado anteriormente, entre otras pruebas, se le realizó “la de la muñeca”, aunque no hacia demasiado tiempo que le habían realizado una radiografía y comprobado su edad.

La sorpresa vino cuando, inexplicablemente, el resultado indicó que se trataba de alguien cuyos huesos se correspondían con los de alguien de más de 18 años. Se pensó incluso en la posibilidad de que algún error, hubiese permitido que la radiografía que le identificaba como menor, se hubiese realizado a otra persona, pero las pruebas fueron concluyentes… ambas eran de la misma persona, salvo que, en un breve espacio de tiempo, y al parecer, a partir de la perdida de la pulsera, el sistema óseo se había desarrollado de un modo espectacular.

Desde hace tiempo, existían rumores sobre la existencia de amuletos creados específicamente para que su propietario pudiera hacerse pasar por menor, pero hasta el momento, se había pensado que se trataba tan solo de cuentos sin ningún tipo de base.

Desde nuestra cultura occidental, es difícil llegar a creer que un ritual o portar un objeto, pueda llegar a conseguir un efecto como el descrito, pero no podemos negar que haya culturas o religiones en las que esto pueda llegar a ser así. No en vano, las religiones están establecidas en torno a la fe, y la fe, puede llegar a mover montañas.

Julio Corral San Román.

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