Curiosidades de la historia

Esvásticas en el cementerio de los judíos

 

Placa identificativa de la calle en la que se encontraba la judería

Placa identificativa de la calle en la que se encontraba la judería

Aunque la comunidad judía de Vitoria-Gasteiz fue hasta el siglo XV la más prospera de Euskadi, han desaparecido prácticamente todas las referencias que existían en la ciudad. Únicamente en la zona de Judimendi (Monte de los judíos en euskera) encontramos menciones relacionadas con la comunidad sefardí.

Para descubrir el origen de este barrio es necesario bucear entre la leyenda y la historia. Y ahí es donde encontramos a un judío converso llamado Antonio Tornay.

En 1492, cuando los Reyes Católicos ordenaron la expulsión de los judíos, este hombre era el único médico de Vitoria desde 1483, con lo que su marcha habría supuesto un problema sanitario.

Por ello, el 29 de octubre de 1492

…en el dicho ayuntamiento, los dicho sennores, allcades, rregidores e procuradores e diputados, conosçiendo la nesçesidad en que la çibdad e su tierra e comarcas estava de fisicos por la yda e absençia de judios e fisicos de la dicha çibdad, acordaron de rrogar e rrogaron al liçençiado maestre Antonio de Tornay, físico para que se quedase e rresidiese en esta çibdad..) pagarian en nombre de la dicha çibdad por su trabajo por el dicho anno dies mill maravedies

accediendo a ello y realizando su labor hasta que se pudo contratar a un doctor cristiano.

Aunque oficialmente no hay constancia de ello, hay quienes opinan que el agradecimiento por esta acción impulsó también a que se redactara un documento con el que Vitoria se comprometía a respetar el terreno en el que había estado situado el cementerio judío.

Primer monumento conmemorativo en el cementerio judío

Primer monumento conmemorativo en el cementerio judío

Cierta o no la motivación, de lo que hay constancia es que el 27 de junio de 1492, se reunieron por parte de la comunidad hebrea el rabí y juez de la aljama Mosseh Bálid, el procurador y regidor judío Ismael Moratán, y los vecinos Samuel Bejamín Gaón, Albiatar Tello, Jure Fal y Samuel de Mijancas, y por parte de la ciudad, el procurador general Juan Martínez de Olabe, Pedro Galarreta, Andrés Martínez de Herendio, Juan de San Juan, Besejiler y Pedro González de Junquitu.

…e luego los dichos judios por sy e en nonbre de los otros judios de la aljama de la juderia de la dicha çibdad, dixieron que por quanto segund hera notorio los judios abran de salir para sienpre de todos estos rreinos … e considerando las buenas obras y la becindad que desta çibdad habian rrecibido, ellos por si e en nonbre de toda la aljama de la dicha çibdad fasian graçia e donaçion pura e non rrebocable entre bibos del campo e enterrerio de la dicha juderia que disen judemendi…e quedase para pasto e   desa comun del canpo mismo de la dicha çibdad

Y efectivamente, este acuerdo se respetó, aunque con el tiempo acabó en el olvido.

El actual parque de Judimendi

El actual parque de Judimendi

En 1952 se proyectó construir un nuevo cementerio municipal, eligiéndose estos terrenos para su edificación. Cuando los judíos franceses tuvieron conocimiento de ello, enviaron una reclamación en la que solicitaban se mantuviera el acuerdo de 1492. Resulta sorprendente que cinco siglos después, esta comunidad continuara vigilando el cumplimiento de un acuerdo tan antiguo, lo que demuestra el interés de este colectivo por su historia.

El ayuntamiento atendió la solicitud y tras reunirse con los representantes del Consistorio Israelita de Bayona, se redactó un nuevo acuerdo que eximia a la ciudad de algunas de las obligaciones del anterior, siempre que se mantuviera el recuerdo y el respeto por el camposanto judío. Además, si se hallaban restos humanos, estos serían depositados en un lugar digno.

Se acondicionó la zona como un parque, y entre los árboles plantados se han ido colocando diversas placas y esculturas recuerdan estos acontecimientos.

Plano de uno de los edificios

Plano de uno de los edificios

La ciudad ha ido creciendo, y las edificaciones han ido rodeando poco a poco el parque, componiendo el actual barrio de Judimenti. Entre ellas, en la confluencia de las calles Ricardo Puga, Errekatxiki y Federico Baraibar, en los años 1977 y 1978, cuando acabábamos de salir de la etapa de la dictadura del General Francisco Franco, se construyeron tres torres reguladas como viviendas de protección oficial de grupo I, las cuales estaban destinadas a una población de clase media y alta.

Salvo su altura, nada destaca en ellas hasta que se observan desde el aire. Es entonces cuando puede comprobarse que la forma de las tres se asemeja a la esvástica nazi (a diferencia de la india, esta tiene los brazos orientados hacia la derecha).

Imagen aérea de la zona

Imagen aérea de la zona

Lejos de mi intención, intentar vincular a constructores o arquitectos con esta ideología, pues además, cada uno de los tres rascacielos fue construido por equipos diferentes. Quizás se trate que una casualidad arquitectónica, pero resulta curioso que en el lugar en el que fueron enterrados centenares, si no miles de judíos vitorianos, las vistas aéreas vislumbres tres gigantescos símbolos de quienes basaron su ideología en la eliminación de este colectivo.

¿Paredolia?, ¿casualidad?, ¿pretensión de profanar este cementerio?… será el lector el que saque sus propias conclusiones.

Julio Corral San Román.

Post a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*