Como cada día, el 106 iba prácticamente vacío. Yo miraba el rápido paso de personas, edificios, farolas y árboles, como si de una película proyectada en la ventanilla se tratase. El autobús se detuvo y un grupo de colegialas de uniforme subió estruendosamente, riendo y empujándose mutuamente para llegar a los asientos de atrás. A […]

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